Se que es largo, pero, mereze la pena leerlo.
Una lágrima corre por mi mejilla, llega a mis labios, secos, pero ahora húmedos. Una holeada de tristeza recorre mi alma. Me siento sola, diferente, distinta.
La gente se ríe de mí, me insultan, me atacan, y me pregunto ¿por qué? ¿Qué estoy haciendo mal?
Pero nunca encuentro una respuesta a mis preguntas.
Un día descubrí que la gente no solo se metía con migo, sino que había a otros a los que también les sucedía.
Ese día, observé, que ellos no quieren a la gente diferente.
Ellos quieren a la gente para utilizarlos.
No aceptan a los de otro país, ni a los de otra raza.
Si alguien lleva un pañuelo en la cabeza, como en la religión musulmana, se ríen de ellos.
Pero no solo eso, si no haces lo que ellos quieren que hagas, se ríen de ti, te insultan y en algunos casos te pegan, lo peor es que hacen todo lo posible para que nadie sea tu amigo
Oigo a los pajaritos que me despiertan.
Me levantó optimista, dispuesta a afrontar un nuevo día, feliz, contenta.¡¡Hoy va a ser un gran día!!
Abro mi armario, elijo mi vestido negro con flores blancas.
Voy a la cocina, tomo mi rico desayuno y después guardo mi cuaderno negro de filosofía en mi mochila y la cierro.
La puerta se abre a un nuevo día.
A medida que ando, oigo el timbre del instituto y aligero el Paso. A medida que subo por las escaleras, el arco iris se ha vuelto oscuro. Y una vez dentro la oscuridad lo invade todo. Estoy frente a la puerta, los trols, están en grupitos, mirándome, riéndose de mí, ensañándome sus mocos, debo de acudir a uno de Los Guerreros Salvadores, ellos sabrán como ayudarme, abrirán la puerta al nuevo día y en mi lugar estaré a salvo, hasta la llegada del Sabio, Contador De Historias, que espero impaciente. Mientras a mí alrededor comienza la gran batalla. Vuelan las tizas, las recojo, las guardo en un escondite secreto. Papeles, gomas, chicles sobrevuelan mi cabeza, algunas me alcanzan, me siento impotente. Llega El Sabio, hay de todos los estilos, los hay amables, alegres, gruñones, eternamente cabreados, agotados, cansados, aburridos, maravillosos, enrollados. Mientras espero, la batalla continua, mi estuche es lanzado por los aires, entonces, me entra un ataque de poesía, como yo los llamo y me sumerjo en Idhún, un mundo que me ha enseñado Laura Gallego, mi escritora preferida.
Al fin se oyen sus pasos, y una nube de tranquilidad lo invade todo.
Lo peor de este mundo es el eterno laberinto del tiempo.
Yo casi nunca me sumerjo en él, prefiero recorrer los mundos bibliotecarios, donde siempre hay algún Sabio, que me protege de los trols, a estos todavía, no lo he descrito, hay de varias clases. Los trols arpías, femeninos, las peores. Crueles, desde que me conocen, solo quieren herirme, se ríen de mi soledad, de mi aspecto, de mis gustos, de mis pensamientos, de mi forma de ser, nunca me han ofrecido su amistad, sin condiciones. Lo más común es trabajar pero ellas, ser su sierva.
Los trols Sombra, que van detrás de las arpías y luego se esconden.
Hay otros seres llamados, Los Invisibles, que son como un rayo de luz, que te toca solo un instante y se aleja corriendo para no ser descubierto por los trols (siempre atentos).
Pero existen unos seres llamados Los Tesoros, esos me respetan, me saludan, me sonríen y me quieren como soy. Aunque no son verdaderos amigos, de esos no he conocido ninguno en este mundo en otros sí.
Lo más duro son los trabajos en grupo, los juegos en equipo, nadie me tiende su mano, se pelean por no estar a mi lado, en ese momento, me quiero volver transparente, líquida, gélida, cristalina. A veces sientes que caes en un negro abismo, pero entonces, oyes la voz de tu corazón y piensas en lo que te enseña tu familia y tus amigos, que el mundo en el que te sumerges cada mañana es la imagen de otros mundos.
Me estoy volviendo una pequeña guerrera descubriendo nuevos mundos.
No conseguirán acabar con mi felicidad. Mi otro mundo me apoya y cada día me llena de su amor.
Lo único que se con certeza, es que los trols, son despiadados, estos seres hieren por herir, atacan por atacar, por eso no volveré a dejarles que me hagan daño.
Nunca más volveré a llorar.
Espero que os alla gustado.